Primer Hábito:
Ser proactivo. La proactividad se refiere a que ante cada estímulo del
medio ambiente tenemos la habilidad de decidir la respuesta
que queremos dar, esto quiere decir que no somos esclavos de
las acciones que sobre nosotros se efectúan, sino libres
ejecutores de nuestra conducta. Un ejemplo práctico en
nuestra vida es el de un chofer de un automóvil que nos
grita una obscenidad o nos toca con insistencia la corneta.
En este caso nuestra respuesta puede variar desde tomar un
arma y dispararle para luego sufrir las consecuencias
legales de nuestra conducta hasta simplemente ignorarlo y no
dejar que altere nuestra tranquilidad.
Lo importante es que la
decisión es nuestra, que somos los responsables de nuestra
conducta.
Segundo Hábito:
Empiece con un fin en mente.
Este hábito consiste en que nuestra conducta no la debe
regir el capricho ni el azar, debemos tener objetivos
precisos a los cuales acercarnos: Un título universitario,
comprar una casa o un carro, mantener una relación armoniosa
con nuestros familiares y compañeros de trabajo. Cada vez
que tomemos una decisión importante debemos decidir si ésta
nos acerca o nos aleja de nuestros objetivos.
Tercer Hábito:
Establezca primero lo primero.
El capitulo comienza un una frase del sabio alemán Goethe: "
Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que
importa menos". Consiste en distribuir nuestro tiempo sobre
la base de prioridades: El autor describe un método de
organizar el tiempo sobre la base de cuatro cuadrantes en
los cuales coloca las actividades: urgentes, no urgentes,
importantes y no importantes.
Cuarto Hábito:
Pensar en Ganar-Ganar.
Este hábito indica que nuestras interacciones con otros
seres humanos siempre deben ser de mutuo beneficio, que no
existe otra opción. Nuestra relación con un cliente debe ser
ganar-ganar, si yo gano y mi cliente pierde, pierdo al
cliente. No existe otra opción, aunque a corto plazo otros
tipos de relaciones resulten en ganancias inmediatas, a
largo plazo vemos que son ineficaces y perjudiciales para
ambas partes. El autor explica que si después de razonar con
nuestro interlocutor no logramos un acuerdo ganar-ganar, nos
queda la opción de "no hay trato".
Quinto Hábito:
Procure primero comprender y después ser comprendido.
Este hábito trata de ponerse primero en el lugar del otro,
de ver las cosas desde su punto de vista. Se basa en el
refrán popular de " Todo es del color del cristal con que se
mire". Es quizás el más difícil de practicar, casi siempre
pasamos más tiempo hablando que escuchando y creemos que las
cosas sólo pueden ser de la manera en que nosotros las vemos.
Sexto Hábito:La sinergia.
Algunas metas las podemos lograr solos, pero las empresas
grandes sólo las podemos lograr con trabajo en equipo.
Proyectos como la llegada del hombre a la Luna o la
fabricación de la Bomba Atómica son el resultado del trabajo
sinérgico.
Séptimo Hábito:
Afile la sierra.
Este capítulo comienza con la historia de un leñador que se
encuentra tan inmerso en su trabajo de derribar árboles que
olvida que dedicar unos minutos a afilar su sierra le haría
ahorrar muchas horas de esfuerzo. Aplicado a nuestra vida
afilar la sierra se refiere a dedicar un breve espacio de
nuestra vida a mejorar nuestras condiciones físicas e
intelectuales mediante el ejercicio físico y el estudio.